Reducir la huella de carbono en la construcción: un desafío global

La construcción sostenible irrumpe en el panorama de la construcción actual como una necesidad crítica para mitigar el impacto ambiental de uno de los sectores que más recursos consume y más residuos produce a nivel mundial. Con los edificios responsables de aproximadamente el 40% del consumo de energía, cifra que supone cerca de un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en la Unión Europea, la descarbonización del sector se presenta como un objetivo crucial hacia la neutralidad climática para 2050.

Reducir la huella de carbono en la construcción es, pues, vital para combatir el cambio climático y avanzar hacia edificaciones más eficientes y sostenibles a largo plazo.

 

En este artículo, analizamos cómo podemos reducir la huella de carbono y otros impactos ambientales asociados a la construcción, centrándonos en las viviendas con baja o nula huella de carbono, la reducción de emisiones en la construcción y la creación de edificios y viviendas sostenibles.

Descarbonizar la construcción: carbono operativo vs carbono embebido

La aspiración europea de lograr la neutralidad en carbono para 2050 nos lleva a pensar seriamente en la necesidad imperante de una descarbonización exhaustiva de la edificación. Esta estrategia debe integrar tanto el carbono operativo, vinculado al consumo energético de los edificios en funcionamiento, como el carbono embebido, que abarca las emisiones originadas durante las fases de construcción, mantenimiento, rehabilitación y demolición de las estructuras.

Aunque desde hace años ya se están implementando políticas para reducir las emisiones indirectas, asociadas a la energía consumida por los edificios en uso, los datos demuestran que los esfuerzos implementados en la fase constructiva auguran una mayor efectividad para el cumplimiento de dicha meta climática.

Relación carbono embebido vs carbono operativo

La Norma UNE EN 15978:2012 relativa a la “Sostenibilidad en la edificación” destaca que las emisiones de CO2 en la etapa constructiva trascienden la etapa operativa, extendiéndose a través de todo el ciclo de vida del edificio. Esta suma de emisiones origina el concepto de carbono embebido, que, en conjunto con el operativo, constituye la huella de carbono total del ciclo de vida de un edificio.

Estudios recientes estiman que el carbono embebido puede representar desde un tercio hasta la mitad de las emisiones totales asociadas a un edificio de nueva construcción. Es evidente, entonces, la importancia del carbono embebido en el panorama de la sostenibilidad y su papel en la estrategia global de descarbonización del sector.

La evolución hacia métodos constructivos que minimicen tanto el carbono operativo como el embebido supone, por lo tanto, una palanca clave en la consecución de las metas climáticas propuestas.

Claves para construir viviendas con baja huella de carbono

A partir del análisis y la clasificación de las emisiones entre carbono embebido y carbono operativo, podemos establecer tres etapas en un proyecto de construcción en las que se toman decisiones que determinarán el impacto del proyecto.

Serían la fase de diseño y planificación, en primer lugar, y la construcción del edificio, en segundo lugar, y la operativa y fase de fin de vida, en tercer lugar.

Fase 1: Diseño y planificación

El primer paso hacia una construcción de baja huella de carbono comienza en la fase de diseño. En Woodea apostamos por la metodología Design & Build como parte de nuestro compromiso con la sostenibilidad, la eficiencia, la calidad y el control de costes en los proyectos. Este nuevo enfoque nos permite involucrarnos de manera integral en cada proyecto, tomar decisiones ágiles y efectivas, y generar valor sostenible a largo plazo.

Para hacer aún más eficiente esta propuesta, estamos desarrollando una plataforma de producto propia en la que todos los elementos integrantes están digitalizados y tienen evaluado su impacto ambiental además de su reciclabilidad, su peso y materialidad y, por supuesto, su coste. Esta innovadora plataforma de producto facilitará la toma de decisiones en aspectos clave que que aseguran una reducción en la huella de carbono tales como:

  • Selección de materiales de bajo impacto: La elección consciente de materiales puede reducir significativamente la huella de carbono de un edificio. Debemos priorizar materiales sostenibles, reciclados, o de bajo impacto y optar por materiales que requieran menos energía y menos agua para su producción y que sean capaces de capturar carbono durante su vida útil, como la madera técnica o materiales innovadores con propiedades de secuestro de CO2 tales como cementos ecológicos o pinturas fotocatalíticas.
  • Uso de energías renovables: La integración de soluciones de energía renovable como paneles solares y bombas de calor es crucial para reducir la dependencia de combustibles fósiles y contribuir a la autonomía energética, marcando una diferencia significativa en su impacto ambiental.
  • Eficiencia energética y aislamiento: Implementar una envolvente térmica eficiente y sistemas de ventilación controlada puede reducir sustancialmente el consumo energético y las emisiones de CO2.
  • Sistemas de gestión de agua: La implementación de sistemas que optimizan el uso del agua, como la recolección de aguas pluviales y el reciclaje de aguas grises, no sólo ahorra este recurso tan valioso sino que también minimiza el impacto ambiental de la construcción.

Fase 2: Construcción

La fase de construcción del edificio es un momento determinante para el edificio en la que existen también ciertas estrategias que contribuyen a mitigar las emisiones y el impacto en nuestro planeta:

  • Uso de técnicas de construcción de bajo impacto: Adoptar técnicas que reduzcan el desperdicio de materiales y la contaminación ambiental durante el proceso constructivo es fundamental. Metodologías como la construcción industrializada y el uso de componentes prefabricados constituyen soluciones eficientes y sostenibles para reducir los tiempos, el polvo y residuos generados o la contaminación acústica.
  • Maquinaria optimizada: Emplear maquinaria y equipos de construcción que sean eficientes en términos de consumo de combustible y que incorporen tecnologías limpias puede reducir significativamente las emisiones relacionadas con las actividades de construcción.
Woodea utiliza una hormigonera eléctrica
Woodea es pionera en el uso de una hormigonera eléctrica de Holcim España en el proyecto Tomás Bretón
  • Economía circular: Practicar la economía circular en los proyectos de construcción permite reutilizar y reciclar materiales, disminuyendo la demanda de recursos vírgenes y reduciendo la generación de residuos que acaban en vertederos. Cada vez más obras integran en sus procesos tecnología que garantice la trazabilidad y circularidad de los materiales a través de empresas como CoCircular. Esta nueva visión de economía circular nos hace pensar en nuevos conceptos como el “edificio como mina de materiales”.

Fase 3: Operaciones y fin de de ciclo de vida

La sostenibilidad continúa más allá de la fase constructiva a través del uso y la operativa cotidiana de los edificios. Es la fase donde se genera el carbono operativo, que constituye una parte significativa de la huella de carbono total de la edificación a lo largo de su ciclo de vida, especialmente si no se han implementado adecuadamente medidas de eficiencia energética.

La selección del mix energético – energías renovables, sistemas de climatización eficientes – determinado en la fase de diseño, así como los materiales elegidos en general y la calidad y aislamiento de la envolvente en particular, determinan que en toda la fase de uso el impacto del edificio sea menor. Otras estrategias que contribuyen a reducir esas emisiones pasan por integrar soluciones de iluminación eficiente, como LED y sistemas de control inteligente, o electrodomésticos con etiquetas de eficiencia energética.

Edificios con baja huella de carbono: El caso Madreselva

El Edificio Madreselva, en Valencia, es un ejemplo de construcción sostenible y enfoque en la baja huella de carbono. Se trata de un edificio residencial de nueva construcción en Burjassot, Valencia, diseñado por el estudio FVAI ESTRUCTURAS ARQUITECTURAS e impulsado por Zubi Cities.

Un estudio reciente, realizado por Woodea y el equipo de impacto de Zubi Group, muestra la comparativa de la huella de carbono, uso de agua y residuos de tres sistemas estructurales constructivos aplicados a esta construcción mediante un completo análisis de ciclo de vida (ACV) del edificio.

Del informe se desprenden conclusiones tan reveladoras como que la construcción sostenible es posible y que la elección de materiales y métodos constructivos puede marcar una diferencia significativa en la reducción de los impactos ambientales.

La construcción sostenible no es únicamente una respuesta aislada a la crisis climática, sino que supone una inversión inteligente y una oportunidad de liderazgo en la innovación y la sostenibilidad de nuestras ciudades.

 

Al integrar prácticas de construcción de baja huella de carbono, el sector de la construcción puede desempeñar un papel crucial en la mitigación del cambio climático, asegurando al mismo tiempo edificios más saludables, eficientes y resilientes para las futuras generaciones.