Nueva Directiva de Eficiencia Energética en la UE y su impacto en la construcción

En un esfuerzo por combatir el cambio climático, la Unión Europea ha lanzado una ambiciosa normativa de eficiencia energética con el fin de promover la sostenibilidad en el sector de la construcción. Este marco legislativo, parte del paquete “Objetivo 55”, busca reducir en un 55% las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030 y lograr la neutralidad climática en 2050.

Directiva Europea sobre el Rendimiento Energético de los Edificios (EPBD)

La nueva Directiva Europea sobre el Rendimiento Energético de los Edificios (EPBD) incide especialmente en las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y el consumo energético de los edificios, que representa aproximadamente el 40% del consumo total de energía de la UE. Así pues, esta nueva legislación exige una revisión inmediata de los estándares de construcción tradicionales y requiere ajustes considerables en cómo se diseñan, construyen y renuevan los edificios.

Para alcanzar los objetivos fijados, los edificios tendrán que reducir notablemente su consumo energético y avanzar en eficiencia mediante mejoras en el aislamiento térmico y eficiencia de los sistemas de iluminación, la instalación de tecnologías de calefacción y refrigeración más eficientes y la sustitución de calderas de combustibles fósiles por alternativas renovables. La incorporación de nuevos requisitos en el Código Técnico de Edificación (CTE) ha generado un avance progresivo en estos términos durante los últimos años. La novedad, ahora, reside en el enfoque del ciclo completo del edificio (WLC por sus siglas en inglés), incluyendo la etapa de construcción y transporte a obra.

Fases de implementación y estrategias de la EPBD

La implementación de la EPBD se realizará en varias etapas, empezando por la exigencia de que todos los nuevos edificios sean de emisiones cero a partir de 2030. Los edificios públicos y no residenciales deberán cumplir con estos estándares desde 2028.

Además, se requerirá la renovación del 16% de los edificios no residenciales menos eficientes para avanzar hacia la descarbonización completa de los sistemas de calefacción y refrigeración para 2040. Para ello, los estados miembros tendrán que adoptar legislaciones nacionales adaptadas para la transición de los edificios existentes hacia una mayor eficiencia.

Impacto de la Directiva EPBD en la construcción

La directiva EPBD incorpora una visión integral en cuanto a eficiencia energética y reducción de emisiones de carbono en el sector de la construcción.

A diferencia de enfoques anteriores, que se centraban principalmente en el carbono operativo —es decir, las emisiones generadas por el uso y operación de los edificios una vez construidos—, la nueva normativa amplía el espectro al incluir el análisis completo del ciclo de vida del edificio, que abarca desde la fase de construcción hasta la de transporte, así como el uso y eventual demolición del edificio.

Analizamos todas las implicaciones para nuestro sector:

  • Enfoque integral: La nueva EPBD reconoce que las emisiones de carbono no sólo provienen de la operación de los edificios, sino también de su construcción (un 80% en los edificios de clase energética A, según el GBCe), los materiales utilizados y su transporte. Al considerar el carbono embebido o carbono inicial —carbono emitido durante la producción y transporte de materiales—, la directiva fomenta prácticas que reduzcan el impacto ambiental total del sector de la construcción.
  • Incentivos para el uso de materiales sostenibles: Al priorizar el análisis del ciclo de vida completo, la directiva impulsa el uso de materiales con menor huella de carbono, como la madera sostenible o materiales reciclados, que son esenciales para disminuir las emisiones embebidas.
  • Promoción de la economía circular: La EPBD fomenta la reutilización y el reciclaje de materiales en la construcción, un componente crucial de la economía circular. Este enfoque ayuda a minimizar el desperdicio y reduce la demanda de recursos vírgenes que, a su vez, disminuye las emisiones asociadas a la extracción y procesamiento de nuevos materiales.
  • Certificación y transparencia: La directiva también impulsa la transparencia en la declaración de la huella de carbono de los edificios a través de certificaciones y pasaportes de renovación que documentan el impacto ambiental a lo largo de todo el ciclo de vida del edificio.
  • Reformas y rehabilitación: Con un enfoque más amplio, la nueva ley impulsa la rehabilitación de edificios existentes en lugar de la demolición y nueva construcción por sus beneficios tanto desde el punto de vista del carbono embebido como del operativo.

Este cambio de enfoque es fundamental para abordar las emisiones de carbono de manera más exhaustiva y efectiva, y asegurar que la industria de la construcción pueda contribuir significativamente a los objetivos de descarbonización de la Unión Europea.

Woodea y la aplicación de la Directiva EPBD

Como constructora nativa digital y de baja huella de carbono, en Woodea compartimos desde nuestros orígenes esa visión integral de la construcción sostenible que promueve la EPBD.

A través de nuestra metodología innovadora Woodea Production System, que integra la digitalización de procesos, la construcción por componentes y el uso de materiales sostenibles como la madera, respondemos de forma eficaz a la demanda de construcciones con menor huella de carbono a la vez que maximizamos la eficiencia en el uso de materiales.

La adopción de tecnologías digitales en nuestros procesos constructivos, como el Design & Build y la Plataforma de Producto, nos permite mejorar la eficiencia de nuestros proyectos pero también reducir significativamente los residuos, lo que nos alinea con los objetivos de la economía circular impulsados por la Unión Europea.

Woodea se anticipa a los desafíos impuestos por la nueva legislación, demostrando que es posible liderar en la transformación hacia una construcción sostenible y eficiente.

Los edificios construidos mediante el WPS ofrecen numerosas ventajas. La madera técnica, como material de construcción, proporciona mejor aislamiento en los edificios al mismo tiempo que tiene la capacidad de secuestrar carbono durante todo su ciclo de vida, un 60% en el ciclo completo y un 80% en la etapa de construcción.

Estas propiedades se traducen en edificios con un rendimiento energético superior y un ahorro significativo de costes operativos, características que aumentan el valor de mercado de los inmuebles y mejoran la salud y el bienestar de sus ocupantes.

En nuestro post Reducir la huella de carbono en la construcción: un desafío global, analizamos en detalle cómo podemos reducir la huella de carbono y otros impactos ambientales asociados a la construcción, centrándonos en las viviendas con baja o nula huella de carbono, la reducción de emisiones en la construcción y la creación de edificios y viviendas sostenibles.

La directiva de eficiencia energética EPBD y los nuevos horizontes en construcción sostenible

La implementación de la nueva normativa de eficiencia energética presenta desafíos, pero también grandes posibilidades para la innovación y transformación del sector de la construcción.

Más allá de una mera necesidad regulatoria, adoptar prácticas sostenibles supone una oportunidad estratégica para destacar en el emergente mercado de la construcción sostenible.

Mediante la construcción con sistemas como el Woodea Production System demostramos cómo la innovación y la sostenibilidad pueden converger para crear soluciones que cumplen con los requisitos legales, pero que también ofrecen beneficios extendidos a la sociedad y al medio ambiente.